Enfermedades más usuales en la vejez

Como parte de la evolución del hombre la llegada a la vejez es un proceso natural que implica mayor experiencia y conocimientos; sin embargo, los hábitos saludables y los inadecuados tienen gran impacto en la calidad de vida en esta etapa y durante todo el proceso de envejecimiento.

La vejez se vincula con una gran variedad de cambios físicos, psicológicos y fisiológicos en todos los individuos; por lo tanto, es normal que se manifiesten regularmente enfermedades crónicas degenerativas que pueden llevar a la muerte a los adultos mayores.

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La organización mundial de la salud (OMS)  señala que para el año 2050, la población en México estará constituida por 34 millones de ancianos, cifra que representa una mayor demanda de servicios de salud, habitación y otros tipos de atención especializada, para los cuales el país se encuentra poco preparado.

Por ello se considera que el grupo de la tercera edad es una población de riesgo porque es el blanco de varias enfermedades y afecciones como las que se indican a continuación:

  • Diabetes mellitus: es una de las principales causas de muerte en el país, se desarrolla por cambios que alteran la capacidad del metabolismo para procesar la glucosa. En los adultos el metabolismo es más lento y la eficiencia del mismo disminuye considerablemente; por ello son susceptibles a presentar complicaciones derivadas de la diabetes mal controlada.
  • Enfermedades cardiovasculares: este tipo de padecimientos afecta a los adultos mayores de forma crónica y es un factor que predispone a sufrir infartos y cardiopatías isquémicas, la obesidad y la vida sedentaria favorecen que los individuos viejos desarrollen esta enfermedad.

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  • Cáncer: los principales tipos de cáncer que afectan a la población de la tercera edad son el cervicouterino y de próstata, la prevención es el mecanismo de salud más adecuada para evitar estos padecimientos que en la mayoría de los casos son letales para los ancianos.
  • Leucemia mieloide aguda: esta enfermedad resulta de las complicaciones a padecimientos como la diabetes, hipertensión y enfermedades del corazón, además, de la exposición al cigarro y agentes anticancerígenos.
    Arterioesclerosis: este tipo de padecimiento es diagnosticado a través de la formación de depósitos de sustancias lipídicas en las paredes de las venas  y arterias que irrigan el organismo, las complicaciones de la arterioesclerosis se vinculan con problemas en las extremidades inferiores y daños al sistema cardiovascular.
  • Artrosis: este problema de salud es típico de la vejez, se manifiesta por dificultad para moverse y dolor en las articulaciones, es resultado de la pérdida del cartílago; además, de la edad los factores predisponentes incluyen a la obesidad, falta de actividad física y sedentarismo.
  • Artritis: se caracteriza por la inflamación de las articulaciones principalmente en las extremidades superiores se manifiesta con dolor y limitaciones para el movimiento. Su presencia se vincula con enfermedades como lesiones del sistema nervioso, infecciones y problemas reumáticos.

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  • Alzheimer: esta es una enfermedad neurodegenerativa, actualmente es la demencia senil más difundida y conocida a nivel mundial debido a los problemas secundarios que se derivan como pérdida de memoria y capacidades cerebrales, se considera que el componente genético es determinante para que se presente.
  • Síndrome de Parkinson: esta enfermedad neurodegenerativa se caracteriza por temblor, rigidez,  pérdida del control del movimiento y equilibrio corporal.
  • Hipertrofia de próstata: esta alteración produce el crecimiento anormal de la próstata, suele presentarse en los hombres alrededor de los 60 años, puede estar relacionada con la presencia de cáncer.
  • Infecciones respiratorias: este tipo de padecimientos se manifiesta frecuentemente en los ancianos por cambios en el sistema inmunológico que los vuelve más susceptibles a los ataques de microorganismos. Entre estas enfermedades se encuentra la gripe, influenza, bronquitis, neumonía y pulmonía.
  • Desnutrición: este es uno de los problemas de salud frecuentes entre los ancianos que se complica con anemia, deshidratación y déficit vitamínico. La desnutrición es el resultado de la carencia de una alimentación saludable y completa en la dieta.
  • Vértigos y mareos: se presentan como parte de alteraciones en el equilibrio, se consideran alteraciones típicas de la edad, se acompañan de  sensaciones de aturdimiento.
  • Disminución de la capacidad auditiva: la sordera es un problema que puede incrementarse con la edad y se asocia con la pérdida de algunas capacidades debidas al envejecimiento y desgaste del organismo.
  • Hipertensión: la presión elevada es un padecimiento asintomático que causa problemas cardiovasculares, cerebrovasculares e insuficiencia renal.
  • Ceguera: las alteraciones visuales en los adultos mayores son frecuentes debido al desgaste normal de la vista, los padecimientos más comunes son la miopía, presbicia, cataratas, glaucoma y degeneración macular del ojo.
  • Demencia senil: padecimiento mental de tipo progresivo que disminuye las funciones cognitivas en algunas personas ancianas. Se caracteriza por problemas de memoria, desorientación espacio temporal y desordenes cerebrales de diversa índole.
  • Osteoporosis: esta enfermedad presenta síntomas de descalcificación ósea que predispone a los ancianos a sufrir fracturas que sanan difícilmente.
  • Enfermedades cerebrovascular: esta enfermedad es causada por formación de coágulos o rompimiento de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro, los ancianos son susceptibles a estos padecimientos como consecuencia de padecer otras enfermedades, dieta poco saludable o vida sedentaria.

 

 

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Trastornos de sueño en ancianos

A medida que el tiempo transcurre en la vida de las personas, el proceso de envejecimiento pone de manifiesto cambios en el organismo que se vinculan con alteraciones en las funciones que este desarrolla de forma normal.

Estas funciones incluyen el control del ritmo circadiano que puede sufrir modificaciones fisiológicas y alterar la secreción hormonal, la temperatura corporal y el ciclo sueno-vigilia.

Por otra parte, los trastornos del sueño son las alteraciones asociadas al patrón del sueño normal como: incapacidad para conciliar el sueño o permanecer dormido, exceso de sueño y los comportamientos anormales vinculados con la forma de dormir.

Insomnio

El insomnio es definido como la dificultad para que las personas tengan un sueño reparador y en cantidad suficiente.

Este padecimiento es el trastorno más frecuente en los pacientes ancianos o geriátricos (10 a 50 por ciento).

Generalmente, los problemas del sueño tienen consecuencias en el ámbito social, físico, mental y emocional del paciente.

Síntomas

El insomnio se caracteriza por la presencia de uno o más de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para el inicio o mantenimiento del sueño.
  • Despertar de forma precoz durante la noche.
  • Manifestar baja calidad de sueño (no reparador) aun cuando haya condiciones ideales para dormir.
  • Indicios de que la falta de descanso repercute en el desempeño de las actividades cotidianas.

Los factores que desencadenan un trastorno de sueño en los ancianos se asocian con:

  1. Síntomas de Alzheimer u otras demencias.
  2. Consumo de alcohol, ingesta de estimulantes y tabaco.
  3. Cambios en el reloj biológico, vida sedentaria.
  4. Padecer enfermedades crónicas, trastornos depresivos o problemas neurológicos.
  5. Consumo de medicamentos, suplementos, productos naturistas incluso drogas psicoactivas.
  6. Presencia de dolor asociado a alguna enfermedad como la artritis o diabetes

Tratamiento

El tratamiento de los trastornos del sueño es multifactorial, pueden prescribirse medicamentos y terapia psicológica.

El tratamiento a corto plazo es de tipo farmacológico utilizando sustancias como: triazolam. Temazepam, lorazepam, flurazepam, zolpidem, zaleplon, eszopiclona; las dosis de estos medicamentos son específicas para cada persona.

Como en todos los casos, el empleo de medicamentos para dormir los adultos mayores debe de estar bajo prescripción médica para evitar la dependencia y el empeoramiento de los problemas del sueño cuando no se utilizan correctamente.

La terapia no farmacológica está constituida por higiene del sueño, relajación, educación, control y estímulos del sueño.

Algunos factores que se consideran importantes para conciliar el sueño y dormir adecuadamente implican evitar la ingesta de comidas pesadas a la hora de dormir, evitar los estimulantes después de la media tarde, realizar ejercicio de forma regular, seguir una rutina de sueño, evitar las siestas, utilizar la cama para descansar o actividad sexual, cuando sea difícil conciliar el sueño (20 minutos) lo mejor es levantarse y realizar una actividad relajante.

Después de ser sometido a algún tratamiento la capacidad para dormir mejora y los problemas del sueño se controlan en la mayoría de las personas mayores; no obstante, algunas pueden seguir presentando perturbaciones para dormir.

 

Antidepresivos: información general

Los antidepresivos son los medicamentos de prescripción psiquiátrica característicos para tratar la depresión.

Estos medicamentos ayudan a regular la forma en que el cerebro utiliza los neurotransmisores favoreciendo el desempeño adecuado de sus funciones.

Al principio, los efectos antidepresivos pueden demorar varias semanas en aparecer y en ocasiones puede ser necesario evaluar varios medicamentos antes de encontrar el más adecuado.

Todos los antidepresivos generan reacciones secundarias que desaparecen después de cierto tiempo, el médico psiquiatra es el más indicado para proporcionar indicaciones al respecto.

Tipos de antidepresivos

Existen varios tipos de medicamentos antidepresivos, estos se clasifican con base en la composición química y sus efectos en el cerebro.

a.- Inhibidores selectivos de receptación de serotonina (SSRL), estos medicamentos son la primera opción para las personas que nunca han recibido antidepresivos (citalopram, escitalopram, fluoxetina, paroxetina y sertralina).

b.- Heterociclicos, constituyen un grupo de antidepresivos muy eficaces; sin embargo, causan efectos secundarios extremos (amitriptilina, desipramina, imipramina y nortriptilina). Estos medicamentos no están recomendados para los adultos mayores, pacientes con glaucoma y varones con problemas de próstata.

c.- Inhibidores selectivos de la receptación de serotonina y norepinefrina (SNRI), son medicamentos que se prescriben porque no interfieren con medicamentos específicos (venlafaxina y duloxetina).

d.- Bupropion, este medicamento antidepresivo también suele ser recetado para tratar el déficit de atención con hiperactividad y algunas dependencias.

d.- Inhibidores de la monoaminooxidasa (MAOI), se prescriben con menor frecuencia que el resto de los antidepresivos, debido a que producen efectos secundarios graves, entre las indicaciones están evitar la ingesta de algunos alimentos y su interacción con otros medicamentos.

 

Factores clave en la ingesta de antidepresivos

La depresión es una de las enfermedades mentales cuya relevancia crece cada día en el mundo, debido a la incapacidad laboral que produce en las personas que la padecen y las pérdidas económicas que son resultado indirecto del padecimiento.

Uno de los aspectos más importantes de esta enfermedad está vinculado con la ingesta de los antidepresivos en forma segura y bajo control psiquiátrico.

Los factores que se consideran al elegir un antidepresivo son:

1) La presencia de la depresión con anterioridad y el antidepresivo que funciono adecuadamente en ese momento, porque ese mismo medicamento podría ser la opción correcta para la persona deprimida.

2) Cuando alguno de los familiares en primer grado sufrió depresión y fue tratado con un antidepresivo específico con buenos resultados, probablemente ese medicamento sea el correcto para el paciente deprimido.

3) La elección de un antidepresivo está en función de las características de salud del paciente; por lo tanto, si un antidepresivo tiene efectos negativos sobre la salud mental del enfermo este medicamento no constituye el tratamiento adecuado.

4) Generalmente, los antidepresivos suelen tener efectos secundarios; el tratamiento adecuado para el paciente es aquel cuyos efectos son mínimos o resultan tolerables.

5) La elección de un antidepresivo puede depender de la frecuencia de la ingesta, a menor frecuencia mayor es la constancia para tomar las dosis y seguir el tratamiento de forma adecuada.

6) El precio de los antidepresivos es una limitante para llevar a cabo un tratamiento en algunos casos, por ello el psiquiatra puede evaluar junto con el paciente cual es el antidepresivo que funciona mejor y que resulte accesible.

7) El psiquiatra probablemente continuara administrando el mismo medicamento que ya receto si este fue adecuado para la depresión latente.

8) El psiquiatra puede optar por elegir un antidepresivo que reduzca los síntomas asociados con el insomnio, ansiedad y el cansancio/falta de energía.

9) Cuando el paciente ingiere otros medicamentos, el psiquiatra tendrá que elegir la combinación de antidepresivo más adecuado para la depresión.

10) Los antidepresivos no siempre combinan con los alimentos que se consumen, es importante escuchar las indicaciones del médico en este aspecto.

Efectos secundarios

En general, todos los antidepresivos presentan efectos secundarios; sin embargo, la intensidad de los síntomas depende de cada persona y son diferentes en cada una de ellas.

Los efectos secundarios se presentan durante las primeras semanas de tratamiento, varia de 3 a 8 semanas, en algunos casos se extiende hasta 12 semanas, por ello es importante la comunicación con el médico tratante. Después de este tiempo, los efectos disminuyen considerablemente.

Los principales síntomas asociados con los efectos secundarios derivados de la ingesta de antidepresivos están vinculados con la ansiedad, problemas de vejiga, visión borrosa, estreñimiento, diarrea, vértigos, mareos al ponerse de pie, sequedad bucal, cansancio excesivo, sensación de debilidad, temblor en las manos, aumento de la frecuencia cardiaca, somnolencia, insomnio, contracciones musculares, nauseas, vómitos, disfunciones sexuales, variaciones en el peso, incremento del pensamiento suicida e ideas de muerte, entre otros.

Cuando los efectos secundarios continúan, el medico modificará la dosificación o incluso cambiará de medicamento.

¿En qué momento funciona un antidepresivo?

Respecto a la utilidad de un antidepresivo, este es adecuado cuando el paciente deprimido tiene mayor energía, empieza a cumplir sus tareas cotidianas, cuida su aspecto personal, sus hábitos alimenticios mejoran, los sentimientos de tristeza, inutilidad y desconfianza disminuyen.

En este momento, el afianzamiento en el tratamiento debe de reforzarse y continuar con las indicaciones del psiquiatra.

El tiempo de tratamiento es variable puede ser de seis meses hasta tres años o más dependiendo del número de veces que ha padecido depresión.

La suspensión repentina de los medicamentos antidepresivos pueden causar efectos secundarios, por ello el psiquiatra es el más indicado para retirarlos a través del “destete”.

Por otra parte, la ingesta de algunas bebidas puede ser contraproducente para el efecto adecuado del antidepresivo y pueden ocasionar problemas severos.

 

 

http://es.familydoctor.org/familydoctor/es/diseases-conditions/depression/treatment/how-to-safely-take-antidepressants.printerview.all.html

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/antidepressants.html

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000570.htm

 

Enfermedades bucales que afectan a los adultos mayores

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Cuando llega la vejez se producen cambios en todo el cuerpo y la boca se ve afectada de forma importantes, en ella se producen cambio estructurales que repercuten en el desarrollo de todas las funciones digestivas.

Problemas de salud bucal

Las alteraciones bucales varían entre las personas de la tercera edad y dependen de las medidas y cuidados de salud bucal preventivos.

Actualmente se han identificado varias enfermedades que dañan la boca de los adultos mayores entre ellas se encuentran:

  1. a) Herpes labial: son heridas comunes en los ancianos debido a que su sistema inmunológico esta disminuido o deprimido, se caracteriza por la presencia de llagas o vesículas causadas por un virus. Estas se desarrollan en los labios y alrededor de la boca, aunque también pueden aparecer en torno a la fosa nasal e incluso en las mejillas.
  2. b) Ulceras bucales/aftas: este tipo de afección se asocia con los daños causados por cepillarse de forma inadecuada, morderse al ingerir alimentos y son causadas por bacterias u hongos.
  3. c) Candidiasis oral: se presentan en la cavidad bucal en forma de manchas blancas.
  4. d) Leucoplaquia: es una enfermedad que se asocia con el crecimiento de células en la mucosa bucal incluidas encías y la lengua, se manifiesta formando parches blancos.
  5. e) Boca seca: es una afección debida a la falta de producción de saliva se asocia con la ingesta de medicamentos y con los padecimientos crónicos.

La cavidad bucal puede presentar resequedad debido a la menor producción de saliva, se exhibe un mayor desgaste de la superficie dental, puede haber perdida del hueso alveolar, presentarse dientes afilados, quebradizos y amarillentos.

  1. f) Pérdida dentaria: el adelgazamiento de las encías y su debilidad favorecen la pérdida dental como consecuencia se reduce el soporte a la presión de las prótesis y se afecta la capacidad de masticación.

Con la edad se presenta una disminución en la capacidad inmunológica bucal y el sistema de reparación de los tejidos también es menor, como consecuencia los microorganismos dañan fácilmente la boca presentándose con mayor frecuencia las infecciones que retardan la cicatrización favoreciendo la perdida dental.

  1. g) Caries: es una de las enfermedades relevantes para los adultos mayores es la caries o la perdida de estructura dentaria debido a la desmineralización.

Las causas de la caries son multifactoriales y el desarrollo es facilitado por la presencia de microorganismos

  1. h) Enfermedad periodontal: esto describe a un grupo de padecimientos que afectan a los tejidos que proporcionan soporte y protección a los dientes, como la gingivitis y periodontitis,

Prevención

En los pacientes mayores la salud bucal debe de ser preventiva e instruir al anciano, familiares y personas que mantengan contacto con ellos, para que la limpieza dental sea completa.

Como parte de la salud dental se encuentra la educación que incluye las medidas de control de la placa dentobacteriana, cuidado y uso adecuado de las prótesis.

Además, la aplicación del flúor que previene la aparición de caries, controla los daños de la articulación mandibular y limita la aparición de cáncer.

El cepillado en los ancianos debe de realizarse cinco veces al día: al levantarse por la mañana, después del desayuno, la comida, la cena y antes de acostarse. O por lo menos después de la ingesta de cada alimento.

Si la cavidad bucal lo permite se recomienda el uso de hilo dental, cepillos interdentales y cepillos eléctricos.

La visita al dentista debe de realizarse una vez al año.

 

Trastorno de ansiedad en los ancianos

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La ansiedad es uno de los trastornos mentales más extendidos en el mundo, este padecimiento se presenta en personas de cualquier edad incluidos los ancianos y los niños.

El trastorno de ansiedad se manifiesta con síntomas semejantes en cada individuo; sin embargo, la gravedad y evolución del padecimiento están en función del contexto social, ambiente familiar, estrés y enfermedades crónicas.

Causas

Los factores que son determinantes para que los ancianos desarrollen ansiedad incluyen los siguientes:

  1. La carga genética: el riesgo de padecer ansiedad se incrementa cuando en la familia hay personas que han presentado este trastorno.
  2. La personalidad y el desarrollo de relaciones interpersonales.
  3.  La educación en la infancia.
  4.  La capacidad para afrontar el estrés.
  5.  La percepción y las reacciones ante situaciones de peligro.
  6.  Padecimientos físicos, problemas laborales y fobia social. 

Síntomas

Los síntomas que se asocian con la ansiedad son: temor generalizado a situaciones inofensivas, crisis de angustia, taquicardias, sensación de ahogo, temblores, miedo a la muerte, ideas obsesivas y problemas de adaptación frente a situaciones adversas.

 Diagnóstico y tratamiento

La detección del trastorno de ansiedad en los acianos requiere de la evaluación psiquiátrica, estudio de laboratorio que incluyan electroencefalogramas, tomografías, análisis de sangre y hormonales para descartar alguna enfermedad que produzca signos parecidos a la ansiedad.

Una vez que se han descartado otros padecimientos y se concluye que el paciente sufre de ansiedad, el médico general o internista, lo enviará con el psiquiatra quien determina el nivel de ansiedad y la administración de los medicamentos más adecuados.

En algunas ocasiones la ansiedad se trata a través de psicoterapia como tratamiento único o complementario al psiquiátrico.

Por otra parte, las técnicas de relajamiento, la práctica de alguna actividad física, la ingesta de una alimentación saludable y la consciencia del padecimiento son elementos para controlar y aliviar la ansiedad.

 

Características generales de las demencias

La demencia es definida como un síndrome clínico que se caracteriza por la presencia de un déficit cognitivo, que representa diferentes pérdidas de la función mental con la reducción significativa de la autonomía personal.

Generalmente, las personas con demencia cursan con sintomatología conductual y psicológica designados como síntomas conductuales/emocionales o neuropsiquiátricos.

Los datos estadísticos acerca de la prevalencia e incidencia de las enfermedades mentales como la demencia son pocas y la información que generan es un valor estimativo.

Se considera que la incidencia global en todo el mundo es de 7 personas afectadas por cada mil habitantes anualmente y el promedio de edad fluctúa entre los 65 y 70 años; el riesgo de padecer demencia se incrementa a mayor edad.

Tipos de demencias

Los trastornos mentales indicados como demencia se clasifican en los siguientes tipos:

  1. a) Demencia tipo Alzheimer: este tipo de padecimiento afecta a personas entre los 65 y 70 años de edad con mayor prevalencia en el sexo femenino
  2. b) Demencia vascular: afecta a ambos sexos por igual.
  3. c) Demencia con presencia de cuerpos de Lewy: es una enfermedad mental que se diagnostica en las clínicas especializadas donde se realizan análisis de tipo patológico.
  4. d) Demencia con degeneración lobular frontotemporal: es un trastorno mental con pocos estudios e información acerca de la forma en que cursa.

Síntomas generales

Las demencias se clasifican con base en la sintomatología que presentan los pacientes, los principales signos que se detectan son las alteraciones cognitivas, alteraciones en la memoria, alteraciones de la personalidad, modificación en las conductas sociales y trastornos del lenguaje.

 

Vejez y diabetes

La llegada a la vejez en ocasiones significa un riesgo para las personas que padecen enfermedades crónicas y que no desarrollaron hábitos de vida saludables durante su juventud.

En esta etapa los ancianos tienen que enfrentar la presencia de las complicaciones que suelen ser características de los padecimientos crónicos como la diabetes.

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por alteraciones en los niveles de glucosa en la sangre, y con la forma en que el organismo utiliza esta fuente energética para llevar a cabo los procesos metabólicos.

Riesgo de la enfermedad

Las consecuencias de padecer diabetes en la tercera edad se relacionan con un mayor peligro de sufrir problemas cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares  y enfermedades dermatológicas.

Aun cuando hay diferentes tipos de diabetes; generalmente, la diabetes tipo 2 es diagnosticada con mayor frecuencia entre las personas adultas, sin descartar la presencia de la diabetes tipo 1.

No obstante, el riesgo de padecer uno de los dos tipos de la enfermedad es latente, sobretodo en las personas con antecedentes familiares de diabetes.

Medidas de prevención

Una vez que se ha diagnosticado la diabetes, las personas mayores deben de tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de sufrir complicaciones cuyo desenlace puede ser fatal.

Las medidas de control y prevención de la enfermedad incluyen, la ingesta de medicamentos de acuerdo a la prescripción médica, consumo de alimentos saludables, reducción de la ingesta excesiva de carbohidratos y la práctica de alguna actividad deportiva.

La diabetes es una enfermedad que afecta todo el organismo, y puede alterar el funcionamiento del sistema cardiovascular, la vista, los riñones, el sistema nervioso, el cerebro, la piel y la boca.

Detección de diabetes

Las personas que están bajo sospecha de padecer diabetes, usualmente se someten a  análisis sanguíneos para determinar los niveles de glucosa y confirmar/descartar la enfermedad.

Este tipo de exámenes clínicos se realizan después de 8 horas de ayuno, también se suele aplicar una prueba oral para detectar la tolerancia a la glucosa.

La depresión en la vejez

Las personas que llegan a la tercera edad pueden inclinarse por una de dos vertientes, la primera de ellas se describe como el periodo de descanso, meditación, disfrute y encuentro de nuevas oportunidades para concretar las acciones que se postergaron anteriormente.

La otra vertiente, implica enfrentar el dolor ante los síntomas típicos de la etapa de envejecimiento y la lucha ante la aceptación de las carencias que se manifiestan de forma crítica.

A ello se suman las pérdidas de amigos y las personas queridas que van muriendo; además, las incapacidades físicas, emocionales e incluso mentales son una constante que los viejos deben de enfrentar irremisiblemente.

Todo este grupo de circunstancias pueden llevar a la depresión en la vejez, una enfermedad mental cada vez más frecuente en la población mundial que afecta de forma importante a los ancianos.

Síntomas depresivos

Las personas de la tercera edad que sufren depresión pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Manifestar sentimientos de pérdida del control en la vida personal, como consecuencia de problemas de salud.
  • Sensibilidad ante las presiones económicas.
  • Mayor exhibición de las emociones negativas que incluyen ansiedad, tristeza, inseguridad, aislamiento, anhedonia y baja autoestima.

Consecuencia de la enfermedad depresiva

Una vez que la depresión es latente en la edad senil, esta puede ser declarada como crónica cuando el paciente no responde a la medicación, y esta se manifiesta de forma recurrente.

La depresión crónica suele complicarse con otros problemas de salud tanto físicos como mentales, mismos que generalmente crean nuevos inconvenientes en la salud mental senil, en conjunto la depresión se complica y es más difícil de tratar.

Desde el punto de vista metabólico, los cambios celulares durante la vejez favorecen el desarrollo de la depresión y la demencia, una de las sustancias asociadas a estos cambios corporales es el folato.

La baja concentración del folato en la sangre y el sistema nervioso central, se ha vinculado también con el desarrollo del Alzheimer en la ancianidad.

La muerte es la consecuencia más importante de la depresión, el índice de mortalidad en las personas de la tercera edad de ambos sexos, es mayor que en los ancianos sin trastornos depresivos.

Tratamiento

En general, el procedimiento antidepresivo suele complicarse debido a que los ancianos padecen problemas de salud importantes que dificultan la detección y la respuesta al tratamiento es insatisfactoria.

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Además, los ancianos deprimidos manifiestan desesperanza, frustración, soledad, inutilidad y estrés, síntomas que lo llevan a la generación de ideas suicidas.

Aunque se considera que las personas con pensamientos de muerte son aquellas que viven en asilos, o discapacitadas, la población senil en general no está exenta de este síntoma.

La depresión en la cotidianidad

La enfermedad depresiva en los ancianos produce variaciones en la rutina diaria, estos cambios se vinculan con los hábitos de alimentación que pueden producir obesidad, inapetencia y alteraciones en los niveles energéticos, síntomas que se presentan en la anorexia geriátrica.

Las personas de la tercera edad con depresión manifiestan trastornos del sueño que se presentan como insomnio o hipersomnia, y un mayor tiempo de reacción que ocasiona problemas de salud en el desarrollo de las actividades cotidianas que requieren de un estado de alerta total.

Prevención de la enfermedad depresiva

El desarrollo de la enfermedad depresiva es inevitable en algún periodo de la vejez; no obstante, existen mecanismos que pueden prevenir el proceso como la aplicación del diagnóstico, reconocimiento y tratamiento preventivo de las secuelas emocionales, mentales y físicas de la depresión.

Es importante que los ancianos se sientan valorados, respetados, útiles y conscientes de las limitaciones que presentan; además de estar apoyados y estimulados por las personas cercanas para desarrollar nuevas actividades vitales para ellos, siempre bajo vigilancia médica.

La atención psicológica en la vejez es un punto destacado en la vida de los individuos de la tercera edad para implementar estrategias para afrontar la etapa depresiva.